¿Cómo sería el mundo si solo parieran los hombres?

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Dani Soler es matrona y cree que las cosas serían completamente diferentes si los hombres tuvieran la capacidad de crear vida: el trato y la manera de acercarse a las personas embarazadas o de atender los partos sería mejor. Así lo explicó en la ponencia El cóctel del parto: Factores que lo hacen vulnerable a la violencia obstétrica. Esta presentación la realizón en el IV Congreso de maternidad, violencia obstétrica, duelo perinatal y salud mental: Avances y Desafíos en la Atención Integral organizado por Esku Hutsik y apoyado por Emakunde y el Ayuntamiento de Portugalete.

Rikar Fernández Quintana, coordinador de medicusmundi Bizkaia, en el IV congreso de Esku Hutsik.

medicusmundi Bizkaia también participó en el congreso, donde Ricardo Fernandez, coordinador y técnico de proyectos de Centroamérica, ofreció la charla “La Violencia Obstétrica un problema de la Salud Pública. El caso de Guatemala”. Se puede ver toda la ponencia, al igual que todas las de más que se dieron en el congreso. Entre otras, el testiomonio de Ane Lekanda, que sufrió violencia obstétrica en el Hospital de Urduliz y ha puesto en marcha el proyecto «A mi también me ha pasado«; la ponencia de Francisca Fernández Guillén, abogada experta en negligencias médicas en el parto y galardonada con el premio a la defensa de los Derechos Humanos en el Nacimiento por la organización Human Rights in Chidbirth; la ponencia de Afaf Malainin, de origen saharaui, matrona en el Hospital de Basurto y máster en Dirección y Gestión Sanitaria, que habló de “Xenofobia, racismo y violencia obstétrica en nuestros paritorios ¿Cómo evitarlos?”; la socióloga Aidée Baranda, que habló de las «Desigualdades sociales en el acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo en España”; o Blai Hamann, persona trans y matrona en Vitoria-Gasteiz, que expuso el tema “Salud LGTBIQ+, una mirada urgente a la diversidad«.

Invisible o desconocida para muchos, la violencia obstétrica existe y es una violencia machista, contra las mujeres, sistemática. La Ley de Euskadi para la igualdad de mujeres y hombres y la no violencia machista contra las mujeres también reconoce la violencia obstétrica como violencia machista contra las mujeres. Más allá de este reconocimiento, las resistencias y los obstáculos abundan en la lucha contra la violencia obstétrica. En América Latina también hay muchas leyes y protocolos interesantes, pero luego faltan instrumentos, mecanismos, financiación y voluntad para hacerlos cumplir, desarrollarlos y darles seguimiento.

Encuentro entre comadronas de Guatemala (ASECSA, Nim Alaxik) y parteras de México (Camati), noviembre 2025.

Por eso, estamos trabajando aquí y en Guatemala para que se respeten los derechos de las mujeres, a favor de partos dignos y sanos. Este tipo de congresos son útiles para visibilizar el problema, generar alianzas en esta lucha e impulsar mejoras. Son igualmente útiles intercambios de experiencias como el que recientemente se ha realizado entre matronas guatemaltecas y mexicanas: la comadronas y compañeras de ASECSA y Nim Alaxik han estado en México con las parteras de Camati Mujeres Construyendo Desde Abajo. El reconocimiento de sus conocimientos, de su labor dentro y fuera de las instituciones sanitarias, superar las barreras que enfrentan, la protección de los derechos de las mujeres a las que atienden y ofrecer una atención culturalmente adecuada son algunos de los retos.

En Catalunya, la respuesta es institucional

Reclamaciones al SISCAT por violencia obstétrica 2022-2024. Agencia Catalana de Noticias

Mientras tanto, hemos sabido que desde 2022 el SISCAT ha recibido 300 quejas vinculadas a violencia obstétrica. El sistema público de salud de Catalunya comenzó en 2022 a recopilar reclamaciones motivadas por violencia obstétrica en los centros públicos y Catalunya cuenta con un Plan para el abordaje de la violencia obstétrica (2023-2028). Antes, se aprobó la Ley catalana de 2020 sobre el derecho de las mujeres a erradicar la violencia machista reconoce la violencia obstétrica y la vulneración de derechos sexuales y reproductivos. Asimismo, la Asociación Catalana de Matronas (ACL) y de la Societat Catalana d’Obstetrícia i Ginecologia (SCOG), junto con el Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña (CCMC), emitió en 2021 un comunicado desmarcándose de sus homólogos españoles, que rechazaban el término de violencia obstétrica. La violencia obstétrica es un problema estructural y complejo, también implica hablar de presupuestos insuficientes, instalaciones inadecuadas o plantillas escasas, pero en Catalunya institucionalmente se ha puesto el foco en el problema. En otros lugares, no se admite el concepto y no se aborda el problema. Por lo tanto, hay qué hacer.

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