Un futuro con partos dignos y respetados es posible

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«Me dijeron que no llorara, que yo misma había buscado el dolor», «Temí por mi bebé. El trato fue tan brusco que nunca quise volver a ese hospital», «Cuando mi comadrona quiso acompañarme, no la dejaron entrar». Son algunos de los testimonios recogidos en el estudio sobre la situación de la violencia obstétrica (VO) en mujeres indígenas k’iche’ y kaqchikel. Se trata de una investigación sobre la situación de la VO en mujeres indígenas guatemaltecas, impulsada por medicusmundi Bizkaia y dos asociaciones de Guatemala: ASECSA (Asociación de Servicios Comunitarios de Salud) y Moloj (Asociación Política de Mujeres Mayas).

Presentación de la investigación en Ciudad de Guatemala, 11 de febrero 2025. Moloj.

La socióloga Veronica Sajbin, la médica Silvia Solórzano y la comunicadora Teresa Laines han formado el grupo de investigación que, durante 2024, realizó en los departamentos de Chimaltenango y Quiché 21 entrevistas a mujeres usuarias de los servicios de salud pública, grupos focales con comadronas y 14 entrevistas al personal del MSPAS (Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social). También se realizó una encuesta sobre VO a 85 mujeres. El estudió incluyó, además otros análisis como revisión de literatura sobre VO, gasto público en salud, porcentaje de cesáreas en el último parto, o correlación entre pobreza y etnia. La investigación vio la luz el 11 de febrero en Ciudad de Guatemala y continúan las presentaciones a instituciones públicas, de salud y seguridad, a organizaciones de sociedad civil y a redes de mujeres.

Reunión con personal técnico de la Agencia Vasca de Cooperación y Solidaridad.

Así mismo, la directora de Moloj Rosa Tomás, el director de ASECSA Hugo Icu, la investigadora Verónica Sajbin, la comadrona Rosa Patá y la asesora de cambio Paulina Ortiz vinieron a finales de febrero a Euskadi a presentar los principales hallazgos y logros del proyecto “Mujeres Mayas enfrentando políticamente la Violencia Obstétrica como un problema de salud pública en Guatemala”, apoyado por eLankidetza, la Agencia Vasca de Cooperación y Solidaridad y el Ayuntamiento de Durango.

 

Un primer paso

En febrero recibimos la visita de cinco miembros de Guatemala que tuvieron una agenda repleta: explicaron su trabajo en torno a la violencia obstétrica a eLankidetza, a la Diputación Foral de Bizkaia y al Ayuntamiento de Durango; presentaron el estudio en el Colegio de Médicos de Bizkaia, ante estudiantes de enfermería de la Universidad del País Vasco y en la Casa de Cultura de Algorta (Getxo); mantuvieron encuentros en Andragune (Casa de las Mujeres de Durango), con asociaciones del Foro Vasco de la Salud y alumnado del máster del instituto HEGOA; además, ofrecieron entrevistas al diario Berria, a Pikara Magazine, a la emisora Vinilo FM y grabaron un podcast en la Facultad de Medicina y Enfermería de la EHU.

Paulina Ortiz en la presentación en el Colegio de Médicos de Bizkaia.

La violencia gineco-obstétrica tiene muchas aristas y formas de expresión, y está especialmente vinculada a la salud de las mujeres, así como a los derechos sexuales y reproductivos. Tanto en Guatemala como en Euskadi mencionar este concepto supone en parte una innovación; para muchos, es un concepto que ayuda y clarifica, para otros, es espinoso y conflictivo. En cualquier caso, esta investigación no es más que un primer paso, porque estamos convencidos de que hablar sobre violencia obstétrica puede contribuir a aumentar la autonomía de los pacientes, humanizar el embarazo, mejorar el trato médico-paciente, evitar intervenciones innecesarias, dignificar los futuros embarazos y partos y, en definitiva, combatir la violencia contra las mujeres y mejorar la salud de las mujeres, aquí y en Centroamérica.

Reconocimiento del Congreso a las comadronas

Rosa Patá Coroy (en la derecha), junto a comadronas de Nim Alaxik y el presidente de Guatemala, Bernardo Arevalo, tras la aprobación del decreto 4-2025. ASECSA

En marzo, el Congreso de Guatemala decidió apoyar a cada comadrona con 4.000 quetzales anuales (menos de 500 €); un paso más para reconocer la labor de las matronas indígenas. Según el Instituto Nacional de Estadística, en Guatemala hay más de 23 mil comadronas registradas en el Ministerio de Sanidad, que atienden más de 124 mil partos al año. Sin embargo, hay que destacar que la actuación de las comadronas no se limita a atender partos, es mucho más que eso. Su contribución a la salud de las madres y niñas es elevada, pero a menudo su actuación es infravalorada en los hospitales o incluso sufren racismo. Para promocionar y visibilizar su trabajo, el 19 de mayo celebramos en Guatemala el día de la comadrona.

 

Publicaciones disponibles

En febrero de 2025 publicamos la investigación «SITUACIÓN DE LA VIOLENCIA OBSTÉTRICA EN MUJERES INDÍGENAS DE GUATEMALA. Estudio sobre la situación de la violencia obstétrica en mujeres indígenas K’iche’ y Kaqchikel». Ya está disponible, junto a más videos, podcast y artículos publicados a raíz del estudio.

 

 

 

Un proyecto más amplio

Para poder investigar sobre VO, presentar el estudio en diferentes espacios e incidir a favor de la salud reproductiva de mujeres indígenas, formarnos, fortalecer y conversar con mujeres organizadas, comadronas y promotores de salud comunitaria es necesario. Por eso, llevamos meses reuniéndonos y preparándonos sobre VO, salud y derechos de las mujeres.

 

 

Campañas de comunicación:

Formaciones, talleres:

Otras actividades en el marco del proyecto sobre violencia obstétrica:

Taller de filoterapia septiembre 2024
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