Alphée Shukuru Mushobekwa vive en Bukavu, capital de Kivu Sur, en el este de la República Democrática del Congo, y trabaja en la región de los Grandes Lagos (RDC, Ruanda y Burundi). Es licenciado en Gestión y Administración de Proyectos y habla francés, inglés, suajili y otros idiomas locales como el mashi y el kifuliru. También tiene conocimientos de kirundi y kinyarwanda, lo que facilita su interacción con las comunidades de la región.
Desde 2016, su trabajo se ha centrado en temas relacionados con la juventud, la igualdad de género, la consolidación de la paz, el desarrollo comunitario, la seguridad alimentaria, la gobernanza local y la protección de las personas vulnerables. Desde 2020, trabaja con la organización Sinergia de las mujeres por la Paz y la Reconciliación de los pueblos de los Grandes Lagos de África (SPR), donde se desempeña como Gerente Técnico de proyectos implementados en colaboración con medicusmundi Bizkaia (MMB) en Kivu desde 2022.
Alphée se considera una persona comprometida y, paralelamente, fundó el Centro Médico Alpha Energy para abordar las dificultades que enfrentan las poblaciones más vulnerables de Bukavu para acceder a una atención médica de calidad. Sabe bien cómo es vivir, trabajar y cooperar en medio del conflicto, acompañar a quienes sostienen la esperanza, a quienes organizan la comunidad para enfrentar guerras, pobreza y nuevas crisis. Hablamos con él.
La mayoría de los proyectos de MMB y SPR en RDC abordan la violencia contra las mujeres y sus derechos. ¿Qué se ha logrado?
En la llanura de Ruzizi, a través del proyecto financiado por la Diputación Foral de Bizkaia, hemos trabajado para superar las barreras estructurales que limitan el acceso de las mujeres a sus derechos. Hemos contribuido a la lucha contra la violencia de género y la violencia sexual, desde un enfoque de defensa comunitaria y territorial.
Por un lado, impulsamos el empoderamiento, la organización, la participación y el liderazgo de las mujeres, su capacidad de toma de decisiones en el ámbito doméstico y comunitario. Cada vez son más las que se incorporan a los comités locales de gestión sanitaria y los grupos de promoción comunitaria. También hemos promovido masculinidades positivas y de nuevos relatos que cuestionan y desmontan las prácticas, creencias e imaginarios contrarios a los derechos de las mujeres.
Por otro, hemos fortalecido la coordinación entre las mujeres, las estructuras sanitarias de Runingu y Kamanyola y las autoridades locales, con el fin de garantizar una atención digna e integral a las mujeres que han sobrevivido a la violencia de género y a la violencia sexual. Además, hemos formado a las mujeres líderes y al personal sanitario sobre el itinerario de derivación de las mujeres supervivientes de violencia de género y el seguimiento de los casos desde un enfoque psicocomunitario.

Madame Avantage, Alphée y compañeras de SPR en el centro de salud de Runinguko, hablando sobre compresas reutilizables y salud menstrual, en 2024.
Asimismo, hemos distribuido camas e infraestructuras WASH (lavamanos, papeleras, cisternas y tanques de agua) nuevas a los centros de salud, lo cual ha aumentado la tasa de asistencia y el acceso a la atención sanitaria, a la vez que hemos distribuido kits de higiene menstrual.
Durante las últimas décadas el expolio de los recursos naturales y los conflictos armados han sido constantes en Kivu. ¿Cómo ha afectado la expansión que ha tenido el M23 desde 2025 a las pequeñas comerciantes transfronterizas?
El proyecto que iniciamos en 2023 con apoyo de eLankidetza tenía como objetivo contribuir a mejorar el respeto de los derechos humanos de las mujeres que comercian entre RDC y Ruanda, promoviendo la convivencia y el desarrollo para una paz duradera en la región de los Grandes Lagos.
La inestabilidad (seguridad y política) ha afectado de lleno al tejido económico local, y las pequeñas comerciantes transfronterizas no se libran de ella. El contexto de seguridad ha supuesto un gran obstáculo para ellas; la situación de guerra desde la ocupación de la ciudad de Goma ha complicado aún más la situación debido a la crisis, al cierre del aeropuerto y de los bancos. Desde la ocupación de la ciudad por parte de los rebeldes, las instituciones financieras tradicionales se han retraído; e incluso antes de esta situación, se exigía a las mujeres garantías (a menudo inmobiliarias, cuando la mayoría de ellas no las tienen); sin ellas, conseguir un préstamo resulta imposible para una mujer. Recientemente, las mujeres han tenido que hacer frente a otro nuevo obstáculo debido al cierre de las fronteras a raíz de la epidemia de ébola. Y todo ello ha supuesto un gran desafío para estas mujeres que viven al día. Además, debido a que, a causa de la guerra, la mayor parte de la población está en paro, se vive una situación de crisis generalizada en el este de la RDC. La disminución del poder adquisitivo ha hecho que los clientes locales limiten sus gastos a lo estrictamente necesario para sobrevivir.
El proyecto ha ayudado a estas mujeres a adaptarse ante la crisis. Las mujeres han creado asociaciones de ahorro y crédito en las aldeas, donde se autofinancian con microcréditos solidarios, sin depender de los bancos. Las mujeres de la Plataforma de Asociaciones de Comerciantes Transfronterizas (PACT) incluso han logrado crear una cooperativa. Además, les hemos ofrecido formación y apoyo para diversificar sus actividades, para abastecer a los mercados con demanda con productos con transformación local; por ejemplo, algunas de las mujeres se dedican ahora a la elaboración de zumos y jabones.
La prensa internacional cuenta cómo en dos meses han fallecido 580 personas en RDC por el último brote de ébola. Pero también hay que atender otras enfermedades. ¿Cómo se vive todo esto y qué es lo que hace falta?
Ante el recrudecimiento de epidemias simultáneas como el Mpox —que ha afectado gravemente a África Central—, el sarampión, el cólera o incluso el ébola, las comunidades viven en una situación de inseguridad sanitaria permanente.
Enfermedades como el Mpox provocan erupciones cutáneas visibles, lo que a veces genera rechazo social o miedo a acudir a los centros de salud por temor a ser aisladas o estigmatizadas. En este caso, la SPR ha organizado una intensa campaña de sensibilización y la distribución de kits a través de las estructuras sanitarias para apoyar a la población afectada en Runingu y Kamanyola.
Hay que señalar que existe una presión extrema sobre estas estructuras sanitarias. Los centros de salud de primera línea, ya de por sí con escaso equipamiento, se ven rápidamente desbordados, lo que perturba la atención sanitaria habitual.

Proyecto de ayuda de emergencia en respuesta a la crisis sanitaria provocada por la epidemia de MPOX (viruela del mono) en las zonas sanitarias de Nyangezi y Ruzizi.
La enfermedad debilita a la población activa, y la desnutrición preexistente agrava considerablemente la tasa de mortalidad por el virus entre los niños y las personas inmunodeprimidas. Por ello, la distribución de emergencia y ayuda humanitaria que se llevó a cabo con el apoyo del Ayuntamiento de Muskiz y la Fundación Reparto Solidario incluyó no solo kits de higiene, sino también alimentos.
En esta situación de epidemias simultáneas, es prioritario fortalecer el apoyo a las estructuras sanitarias, la atención integrada a los casos, el compromiso comunitario y comunicación; por ejemplo, es clave explicar las vías de transmisión mediante campañas de sensibilización a través de figuras de referencia y de confianza en la comunidad, para desmentir los rumores y fomentar las medidas preventivas.













