Este año Médicos del Mundo Euskadi está cumpliendo 30 años y medicusmundi Bizkaia celebra 60 años. Ambos trabajamos en Bizkaia, en Euskadi y en el mundo para garantizar el derecho a la salud de todas las personas. Juntas, llevamos 24 años realizando el informe La Salud en la Cooperación al Desarrollo y la Acción Humanitaria, para identificar los principales retos globales en salud y mejorar la calidad y la eficiencia de la ayuda.

Santos Arrieta, Itziar Irazabal y Carlos Mediano en las Juntas Generales, con el informe y el cuaderno con los datos de Euskadi.
Ayer, 12 mayo, presentamos el informe en Bilbao. A la mañana, ante apoderados de las Juntas Generales de Bizkaia, incluida su presidenta, Ana Otadui. A la tarde, en el Colegio de Médicos de Bizkaia, abierto al público. Dos encuentros donde se subrayó el momento de cambio que vive el sistema de cooperación internacional, la crisis del multilateralismo, las graves consecuencias de los recortes, el poco avance del ODS en salud, el aumento de las personas que requieren asistencia humanitaria, la poca prioridad que la cooperación vasca da a la salud, y la necesidad de repensar la cooperación sanitaria en este nuevo contexto.
En las presentaciones participaron el responsable de estudios de medicusmundi, Carlos Mediano, el presidente de Munduko Medikuak-Médicos del Mundo Euskadi, Txomin Zabala, la presidenta de la federación de asociaciones medicusmundi, Itziar Irazabal, y el coordinador de Médicos del Mundo Euskadi, Santos Arrieta, que también explicaron en qué consisten los proyectos que realizan tanto Munduko Medikuak como medicusmundi Bizkaia en Senegal, Gaza, campamentos de refugiados saharauis, Ruanda, RD Congo, Honduras o Guatemala.
En el último año, la ayuda oficial al desarrollo (AOD) se ha visto cuestionada, debilitada e incluso desmantelada en algunos países. Destaca el recorte del 92 % anunciado por Estados Unidos, que ha sido el mayor donante mundial en cooperación. Pero también han realizado grandes recortes los donantes más importantes de Europa: Alemania, Francia, Reino Unido, Países Bajos, Finlandia, Suecia, Suiza… La OCHA (Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios) solo recibió el 34,2% de lo necesario para responder a las crisis en 2025 y, por eso, ha planteado el reinicio humanitario, priorizando actuar en las crisis más graves y dejando a millones de personas sin cobertura. Los únicos países que destinaron el 0,7% a cooperación al desarrollo y acción humanitaria en 2024 fueron Noruega, Luxemburgo, Suecia y Dinamarca. En este contexto de recortes, España ha aumentado su aporte, pero solo destina el 0,25%, por debajo de la media de los países de la comisión de ayuda al desarrollo (CAD).

Presentación del informe «La salud en la cooperación al desarrollo y en la acción humanitaria» en las Juntas Generales de Bizkaia.
Euskadi es referente a nivel estatal, pero coopera menos que la media europea y no avanza. Euskadi destinó 27,37 € por habitante a la AOD, solo por detrás de Navarra. Dicho de otra forma, el Gobierno vasco destinó el 0,35 % en 2024. Es menos que la media europea de 0,47 %; y en 2026 el esfuerzo será menor (0,31 %), a pesar de que en 2024 se aprobó la Ley vasca de cooperación y solidaridad, que fija el objetivo del 0,7 % del gasto total y establece un incremento anual mínimo proporcional al presupuesto general.
Los recortes no responden a las necesidades globales y tienen consecuencias. El año 2024 evidenció un agravamiento sin precedentes de las crisis humanitarias: aumento la violencia contra la población civil, trabas al acceso humanitario, y ataques sistemáticos contra personal e infraestructuras sanitarias. Por otro lado, las políticas de cooperación han impulsado avances, sostienen sistemas de salud en países empobrecidos, y retirar la ayuda tiene consecuencias graves: solo los recortes en la financiación de Estados Unidos podrían provocar más de 14 millones de muertes prevenibles hasta 2030, un 32 % de las muertes, corresponderían a menores de cinco años. Aunque en este siglo haya habido grandes avances en salud, las desigualdades a nivel internacional se mantienen: en África tan solo tiene cobertura sanitaria el 43% de la población; en Europa y América del Norte, el 84%. La mortalidad materna sigue siendo mayor de la que debería. La incidencia de malaria repuntó. A este ritmo, solo estamos de camino a cumplir el 10% de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en salud.

Txomin Zabala presentó la campaña la ayuda necesita ayuda, las brigadas oftalmológicas a los campamentos de refugiados saharauis o la situación de la acción humanitaria internacional.
La cooperación vasca prioriza la acción humanitaria, pero no la cooperación sanitaria. El Gobierno vasco es el gobierno autonómico que más recursos destina a acción humanitaria (el 18,83 % de su AOD; 5,15 € por habitante; los principales receptores son Palestina, población saharaui y Líbano), pero el que menor porcentaje de AOD destina a salud (3,03 %). El Gobierno vasco destinó 1.855.151 € a cooperación sanitaria en 2024, y las diputaciones y ayuntamientos vascos otros 1.830.645 €, liderados por la Diputación Foral de Bizkaia, que es la entidad local con más AOD a nivel estatal. Se estima que a salud debería destinarse entre el 10 y 15 % de la AOD, y las instituciones vascas están lejos de estas cifras, contrastando con en el gasto público de Euskadi, donde la salud sí es protagonista (más del 30 % del presupuesto, 2.400 € por habitante).

Carlos Mediano, uno de los autores del informe, durante la presentación en el Colegio de Médicos de Bizkaia.
Organizaciones preparadas para el futuro. Los retos son muchos: polarización política, inteligencia artificial, cambio climático, modelo económico de crecimiento ilimitado, crecimiento de la población mundial, migraciones, guerras, millones de personas sin cobertura sanitaria, resistencia antimicrobiana… Y se prevé que los recursos sigan disminuyendo. Además, Estados Unidos o Argentina han salido de la Organización Mundial de la Salud, o el Tratado Pandémico está siendo discutido, pero ¿cuáles son alternativas para dar respuestas colectivas a los retos globales en salud? Aunque los recursos son vitales, también es importante el enfoque en las actuaciones. Para medicusmundi y Médicos del Mundo es prioritario apostar por la salud pública para garantizar la equidad en acceso a la salud, reforzar la atención primaria, ya que soluciona la mayoría de los problemas de salud, y tener en cuenta los determinantes sociales y comerciales de la salud, incorporando la salud en todas las políticas e incidiendo en otros sectores (agua y saneamiento, género, economía, educación, etc.). También resaltamos la necesidad de coordinar agentes y agendas y generar alianzas, de evaluar nuestras actuaciones, de pensar otros tipos de activismo y de estructuras y de descolonizar la ayuda.











